La investigación del cáncer es intensa, cuenta con numerosos recursos y centra la atención de científicos de todo el mundo pero, pese a ello, no es usual que se concentren tantos descubrimientos importantes en tan poco tiempo. En las últimas semanas hemos asistido a cuatro nuevos hallazgos que se centran en el desarrollo de tratamientos más selectivos, que reducen los peligrosos efectos secundarios de la quimioterapia, y que abren nuevas esperanzas a todas las víctimas del cáncer, presentes y futuras.

1. Se abre la puerta a un tratamiento del cáncer más preciso

Un nuevo estudio, de la Universidad de Lund (Suecia), muestra que es posible el desarrollo de terapias que ataquen sólo a los tumores cancerosos sin afectar a las células y tejidos que les rodean. Los tratamientos de quimioterapia más comunes tienen serios efectos secundarios, pues no sólo afectan a las células tumorales, sino también al resto del cuerpo. Este nuevo hallazgo puede servir, en concreto, para el desarrollo de nuevos tratamientos para los cánceres de mama, de pulmón y de intestino.

Los investigadores han hallado una conexión entre dos proteínas que, de forma distinta, controlan la división celular y, por tanto, tienen un papel fundamental en el posible desarrollo de un tumor cancerígeno. La ausencia de la proteína de retinoblastoma, encargada de obstruir la división celular, está ligada a numerosos tipos de cáncer. Esta nueva investigación muestra que su ausencia provoca el incremento de otra proteína, la gamma-tubulina que, cuando aparece en gran número, fomenta el desarrollo de tumores cancerosos. Sin embargo, si se logra bloquear, las células tumorales mueren y las sanas sobreviven.

Tras este descubrimiento los científicos han centrado sus esfuerzos en encontrar substancias que puedan detener los efectos de la gamma-tubulina en la división celular. Esto podría ser la base de un nuevo medicamento para tratar diversos tipos de cáncer, con menos efectos secundarios, ya que sólo acabaría con las células tumorales. Según los investigadores autores del estudio, los nuevos medicamentos podrían estar listos para ser probados en pacientes en unos seis o siete años, ya que ya se conocen sustancias que bloquean la actividad de proteínas muy parecidas a la gamma-tubulina.

2. Avances en la soñada vacuna terapéutica contra el cáncer

La vacuna terapéutica contra el cáncer, por la que han peleado tantos científicos, podría estar más cerca que nunca. El tratamiento, desarrollado por la farmacéutica Vaxil Biotheraputics en colaboración con la Universidad de Tel-Aviv (Israel), se centra en el estímulo del sistema inmune para que ataque una molécula presente en el 90% de los cánceres.

Los resultados preliminares de la primera prueba clínica muestran que la vacuna podría reducir significativamente el número de muertes provocadas por los cánceres más comunes. La vacuna es de tipo terapeútico, como se conoce a las vacunas que sirven para combatir las enfermedades a posteriori. Los investigadores creen que podría usarse para combatir pequeños tumores si son detectados con suficiente antelación o para prevenir el resurgir y la propagación de la enfermedad en pacientes que han sido sometidos a otras formas de tratamiento quirúrgico.

Las células cancerosas suelen pasar desapercibidas por el sistema inmunológico del paciente, ya que no se reconocen como una amenaza. Mientras que el sistema inmunológico, por lo general, ataca a las células externas como las bacterias, los tumores los forman células del propio paciente por un mal funcionamiento y no son detectados. Sin embargo, los científicos han descubierto que la molécula MUC1, que se encuentra en grandes cantidades en la superficie de las células cancerosas, podría usarse como señuelo para que el sistema inmune detecte las células cancerosas. La nueva vacuna utiliza una pequeña sección de la molécula para “engañar” al sistema inmune, que es empujado a identificar esa molécula y atacar así las células cancerosas.

La nueva vacuna, que debe pasar todavía numerosas pruebas clínicas, estará lista, si todo va bien, en seis años.

3. Nueva terapia contra el cáncer de próstata

Un grupo de investigadores británicos ha probado con éxito una nueva terapia experimental contra el cáncer de próstata que, según han explicado en la revista Lancet Oncology, reduce algunos de los efectos secundarios de los tratamientos actuales. Hasta la fecha, la cura para el cáncer de próstata, la dolencia cancerosa más frecuente entre los hombres, consiste en tratar el órgano completo con radioterapia o cirugía, lo que produce molestos efectos secundarios como incontinencia, impotencia, diarrea o hemorragias.

El estudio abarcó a 41 pacientes a los que se aplicó la técnica de los ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU, en sus siglas en inglés), que consiste en tratar fragmentos del tumor que tienen sólo unos pocos milímetros de tamaño. Un año después de recibir este tratamiento, el 95 por ciento había superado la enfermedad, ninguno de ellos sufría incontinencia y sólo uno de cada diez tuvo problemas de erección. La intervención consiste en calentar las células cancerosas hasta los 80 grados centígrados mediante una sonda que emite ondas de ultrasonido, un método que causa daños mínimos a los músculos y nervios de la zona.

Esta terapia es similar a la tumorectomía, un tipo de cirugía contra el cáncer de mama por el que se extirpa el tumor y una porción del tejido mamario que lo rodea, pero el seno en sí mismo queda intacto, explicaron los científicos del University College de Londres a Efe. Para Hashim Ahmed, investigador principal, los resultados de la primera fase son muy alentadores: “Somos optimistas. Creemos que los hombres con cáncer de próstata pronto podrán someterse a una intervención quirúrgica ambulatoria, que puede repetirse sin riesgos hasta una o dos veces más, para tratar su enfermedad con muy pocos efectos secundarios, lo que significaría una mejora muy importante en su calidad de vida”.

4. Se identifican diez tipos distintos de cáncer de mama

Una veintena de científicos de las universidades de Cambridge (Reino Unido) y British Columbia (Canadá) han logrado identificar diez subtipos de cáncer de mama, así como algunas de las diferencias genéticas y moleculares entre unos y otros. El hallazgo supone un gran avance para los tratamientos personalizados contra esta enfermedad. El estudio, cuyas conclusiones ha publicado la revista Nature, consistió en analizar el ADN de 2.000 tumores mediante la tecnología más moderna de rayos X, durante cinco años.

“El cáncer de mama no es sólo una enfermedad, sino diez enfermedades distintas, realmente diferentes entre sí desde un punto de vista clínico y biológico, ya que en ellas intervienen distintos genes. Esto supone una perspectiva completamente nueva de mirar al cáncer”, explicó a Efe el investigador principal del estudio, el doctor portugués Carlos Caldas, de la Universidad de Cambridge.

Además, los investigadores han hallado varias docenas de genes involucrados en el cáncer de mama desconocidos hasta ahora, que podrían servir como diana para nuevas terapias en el futuro. En opinión de Caldas, el hallazgo sobre estos genes y de las clases de tumores en las que están involucrados servirá para elaborar tratamientos personalizados -consistentes en evaluar factores como la información genética, los antecedentes familiares y la historia clínica del paciente- para cada tipo de cáncer de mama.

Las conclusiones del estudio de Caldas equivalen a encontrar “un nuevo mapa contra el cáncer de mama, con el que navegar mejor, tanto en el ámbito clínico como en el laboratorio”. Así, los ensayos clínicos del futuro deberán tener en cuenta esta información y centrarse en cada uno de los tipos descubiertos.

FUENTE: http://bit.ly/HWp8MA

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