Desde hace más de 3 años, el Ministerio de Salud está evaluando la aprobación o no de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) para incluirla en el esquema nacional de inmunización. Mientras el órgano decide, una irregularidad está ocurriendo.

Algunas madres están viajando a Colombia, Estados Unidos y otros países de la región donde está autorizada esta vacuna, para inmunizar a sus hijas. Pero también se están comercializando estos biológicos por Internet.

Últimas Noticias halló un portal web de una farmacia ubicada en Estados Unidos, que envía a Venezuela una de las dos vacunas que están aprobadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las hacen llegar a través de una compañía de encomiendas, directo a su casa, y pueden ser canceladas con el cupo Cadivi de Internet o con la tarjeta de crédito de cualquier agencia bancaria internacional. Venden las tres dosis de una vez o una sola dosis, y aseguran que la vacuna llega refrigerada. Costo: entre 250 y 600 dólares. Las madres les llevan el producto a los pediatras para que inmunicen a sus hijas.

Al margen

Dos aspectos deben considerarse, advierten los especialistas. Existe un riesgo biológico y otro legal en su aplicación, señaló Armando Arias, presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría. “Los médicos deben ser responsables y no aplicarla porque no se sabe cuál es la calidad de ese producto. Además, es importante aclarar que no es una vacuna contra el cáncer”, alertó.

Las vacunas son productos biológicos, que deben mantenerse a cierta temperatura para que no se dañe. “Es una locura traerla; primero, porque no está permitido, y luego porque no hay garantía de que se haya respetado la cadena de frío. No confíe en una vacuna así, no es seguro”, señaló Alejandro Rísquez, pediatra y epidemiólogo, quien dirige el centro de vacunación Vacuven.

“Como pediatras sabemos la necesidad de que esta vacuna se apruebe y se aplique a nuestros jóvenes, pero esta no es la manera. Si la vacuna está inactiva, significa un riesgo para el paciente, si produce una reacción adversa, se crea un problema legal porque no está autorizada en el país”, expresó el pediatra Huníades Urbina.

Dos tipos

El VPH es el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de cuello uterino, y es la infección de transmisión sexual más frecuente, según la OMS, pues cada año se infectan 600 millones de personas en el mundo.

Existen dos vacunas aprobadas por la OMS. Una protege contra los serotipos 16 y 18 (los más frecuentes, causantes de 70% del cáncer de cuello uterino) y otra protege de cuatro, el 16, 18, 6 y 11; los dos últimos causan las verrugas genitales.

Ambas constan de tres dosis, para niñas y jóvenes entre 9 y 26 años de edad, antes de iniciarse sexualmente. “Cada vacuna es distinta en su composición y alcance. La cuatrivalente se ha autorizado en mujeres y hombres, la bivalente va dirigida a mujeres. Si la persona ya tiene el virus, la vacuna es igual de beneficiosa”, informó Patricia Ortega, ginecóloga.

Se llamó al Ministerio de Salud para conocer sobre los estudios y su posición ante las compras ilícitas, pero no se localizó a alguna autoridad.

Educación sexual es lo primero

La ginecóloga Patricia Ortega, presidenta de la Asociación Acuerdo Vital (única ONG sobre prevención del VPH y cáncer de cuello uterino), informó que en los países en los que se introdujo la vacuna pero no hubo campañas informativas, no ha habido resultados beneficiosos porque los jóvenes vacunados no son responsables sexualmente, no todos modificaron su conducta y no disminuyó el diagnóstico de infecciones de transmisión sexual.

“Con aprobar la vacuna no se resuelve el problema, la solución es educar e informar sobre el virus y su prevención. Ambas protegen contra los serotipos más frecuentes, pero queda por fuera una gran cantidad. 70% de los cánceres de cuello uterino son causados por los serotipos 16 y 18, el 30% restante es por otros, y existen más de 100 subtipos”, precisó.

FUENTE: http://bit.ly/IyCaB2

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