Tras una investigación, médicos sugieren que la inyección puede ayudar a quienes ya tienen el virus. Un nuevo estudio publicado en el British Medical Journal de esta semana encontró que la vacuna contra el virus del papiloma humano o VPH, Gardasil, que se les aplica a las mujeres jóvenes para prevenir el cáncer cervicouterino puede tener beneficios adicionales para las mujeres que ya están contagiadas con el VPH.

La empresa creadora de la vacuna Gardasil, Merck, financió el estudio y encontró que la vacuna reduce la reaparición de las enfermedades relacionadas al VPH en un 46% en las mujeres que estaban contagiadas antes de la vacunación.

De acuerdo con el Centro para el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), el VPH es la enfermedad de transmisión sexual más común.

Según el CDC, el 90% de los casos de VPH son eliminados naturalmente del cuerpo en dos años. Pero, cuando no se eliminan, esas infecciones pueden generar verrugas genitales y cáncer cervicouterino.

“Muchas personas piensan que la vacuna sólo funciona en las mujeres jóvenes antes de su primera relación sexual”, dijo el médico Elmar Joura, autor principal del estudio y profesor asociado en el Centro Integral de Cáncer de la Universidad Médica de Viena, en Austria. “Podemos probar con nuestro estudio que también las mujeres con la enfermedad pueden obtener un beneficio sustancial con la vacuna”.

Para el estudio se estudiaron 1,350 mujeres de 24 países diferentes y de entre 15 y 26 años. Se les aplicó la vacuna o un placebo. Las mujeres con una historia previa de enfermedades relacionadas con el VPH fueron excluidas del estudio, pero las mujeres que participaron no fueron revisadas para detectar alguna enfermedad relacionada con el VPH. Como resultado, algunas mujeres con el virus con la enfermedad activa fueron vacunadas.

En las voluntarias que se inscribieron y que habían tenido una cirugía en el cuello uterino, el riesgo de desarrollar alguna enfermedad adicional fue de 6.6 casos por cada 100 mujeres. En las que tuvieron alguna cirugía y recibieron el placebo, el riesgo de desarrollar la enfermedad se duplicó a 12.2 casos por 100 mujeres.

Las cifras parecen ser prometedoras, pero Jane Kim, de la Escuela Médica de Salud Pública de Harvard, es cautelosa sobre el hecho de expandir los resultados del estudio al público en general. “Contrario a la sugerencia del autor, las generalizaciones de las mujeres que están considerando una vacuna contra el VPH después del tratamiento para enfermedades relacionadas, necesitan un mejor entendimiento de las características individuales y heterogeneidades en estas poblaciones diferentes”, escribió en una editorial en el British Medical Journal.

Elizabeth Poyner, oncóloga ginecológica en el Hospital Hill, en Estados Unidos, dijo que el estudio avanza en el conocimiento sobre la vacuna, pero se mostró cautelosa sobre su implementación en la práctica. “Esto no es un cambio en la práctica. Ayuda a definir con mayor precisión el impacto de la vacuna del VPH. Pero esto no debe cambiar a quien le estamos dando la vacuna”, dijo Poyner.

FUENTE: http://bit.ly/GXSR8D

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