Está siendo considerado como el equivalente astronómico del Gran Colisionador de Hadrones, al ofrecer nuevas pistas sobre la formación del universo y es tan poderoso que incluso podría detectar vida extraterrestre. Se trata del telescopio SKA (Square Kilometer Array, por su sigla en inglés), un esfuerzo internacional para construir el radiotelescopio más grande del mundo, uno que investigue el oscuro corazón del espacio, que arroje una nueva luz sobre la materia oscura, los agujeros negros, las estrellas y las galaxias.

“Esto tendrá un impacto profundo en la manera en que percibimos nuestro lugar en el universo y nuestra manera de entender su historia y su futuro”, dice Michiel van Haarlem, Director General interino del proyecto SKA.

“Sabemos que vamos a descubrir cosas nuevas. Esto va a ser muy emocionante,” dijo van Haarlem.

Su nombre proviene del tamaño total de su área de recolección. El telescopio SKA constará de 3.000 antenas parabólicas, cada una de unos de 15 metros de ancho. La construcción está programada para comenzar en 2016.

En conjunto la superficie de todos los platos será de un kilómetro cuadrado – de ahí el nombre – todo ello combinado para detectar ondas de radio que penetran en la atmósfera de la Tierra, emitida por las estrellas, galaxias y quásares.

Otros dos tipos de receptores de radio – antenas de apertura y antenas de serie – se combinarán con los platos para proporcionar la cobertura de frecuencia continua de 70 MHz a 10 GHz.

“No es como un telescopio óptico donde se ve una imagen del cielo directamente. Esto irá más allá. Medirá las señales de las antenas y precesará esa información”, dice van Haarlem.

Alrededor de la mitad de las antenas se ubicarán en una “región central” compuesta por tres diferentes grupos de cinco kilómetros.

El resto se extenderán en cinco “brazos espirales” cuidadosamente alineados, estirándolos sobre un área de más de 3.000 kilómetros (1.864 millas).

Esta configuración, dicen los científicos, creará el radio telescopio más sensible jamás construido.

El proyecto está entrando en una etapa crucial y se anunciará donde se ubicará todo el conjunto de antenas.

Hay dos ubicaciones, una en el norte del Cabo de Sudáfrica, y otra en el oeste de Australia, que están en carrera.

Brian Boyle, director del proyecto de la candidatura de Australia / Nueva Zelanda, ensalza las virtudes de Australia Occidental “la tranquilidad de radio intrínseca” y la “excelente geofísica” del sitio australiano propuesto.

Mientras tanto, Bernie Fanaroff, Director del proyecto SKA Sudáfrica, dice que ser el anfitrión del proyecto “más grande del mundo de la ciencia” será muy importante para el país y el continente.

“Podría llevar a mejorar inmensamente la percepción de África – por los mismos africanos y el resto del mundo”, dijo Fanaroff.

FUENTE: http://bit.ly/GU9wZF

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