Por mucho tiempo, una lata de sopa de pollo o minestrón ha sido para mucha gente una manera fácil y deliciosa de almorzar o cenar de manera ligera. Pero un nuevo estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard reveló que las personas que consumieron una sola porción de sopa enlatada a diario por cinco días tuvieron altos niveles de bisfenol A (BPA), 1000% más altos que las personas que consumieron la misma cantidad de sopa hecha en casa.

Estos niveles todavía se encuentran en la gama que las agencias gubernamentales consideran seguras, pero los consumidores deben prestar atención. Niveles elevados de BPA, un químico que se encuentra en el forro de recipientes de aluminio y un componente clave en muchos plásticos, han sido vinculados con el elevado riesgo a diferentes condiciones de salud, incluyendo enfermedad cardiaca, obesidad, algunos canceres y problemas reproductivos.

Los expertos recomiendan limitar la exposición al químico. En el caso de la sopa u otros artículos de supermercado como vegetales, salsas y frijoles, opta por frescos o congelados siempre que puedas. Muchas compañías han encontrado opciones para la controversia de BPA utilizando vidrio y contenedores de cartón.

FUENTE: http://bit.ly/HmUYEo

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