El nuevo anticoagulante vorapaxar (del laboratorio estadounidense Merck) reduce en hasta 20% el riesgo de ataque cardíaco, cerebral o de muerte en pacientes con enfermedades cardiovasculares, pero aumenta el peligro de hemorragias, revela un estudio difundido el sábado.

La investigación confirma que esta molécula experimental utilizada en combinación con otros anticoagulantes, como la aspirina, permite reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares pero acrecienta notoriamente el peligro de hemorragias internas graves, lo que dificultaría su salida al mercado.

El vorapaxar había sido visto en su momento como un nuevo medicamento estrella potencial.

Los resultados del estudio fueron presentados en el primer día de la conferencia anual del American College of Cardiology, celebrada este fin de semana en Chicago (Illinois, norte de Estados Unidos), uno de los principales foros mundiales de cardiología.

También fueron publicados en la versión en línea de la revista médica estadounidense The New England Journal of Medicine. El ensayo clínico de fase 3, realizado a 26.449 pacientes a los que se siguió durante más de dos años, fue financiado por Merck.

La investigación muestra que el vorapaxar disminuye en 13% el riesgo de decesos cardiovasculares, de ataques cardíacos y cerebrales en las personas que sufren de enfermedades cardiovasculares y en 20% en quienes han sufrido infartos.

Sin embargo, los pacientes tratados con ese medicamento durante tres años presentaron dos o tres veces más de hemorragias graves o moderadas que quienes no lo fueron, y las hemorragias intracraneanas fueron dos veces más frecuentes.

A diferencia de otros anticoagulantes, el vorapaxar neutraliza la trombina, una enzima que estimula la coagulación de la sangre y afecta a las plaquetas que contribuyen a la formación de coágulos.

“Es excitante ver que podemos reducir realmente el riesgo de un nuevo ataque vascular añadiendo un nuevo anticoagulante a la aspirina”, valoró el doctor David Morrow, del hospital Brigham and Women de Boston (Massachusetts, noreste), principal responsable del ensayo.

Pero señaló ante la prensa que “la eficacia de este nuevo agente era sobre todo clara en los casos de pacientes que ya padecieron una crisis cardíaca”, agregando que el vorapaxar “no parece tan adecuado para todos los enfermos de aterioesclerosis”.

Merck reaccionó a estos resultados mixtos difundiendo un comunicado en el que afirma que el laboratorio “continúa discutiendo con expertos externos para determinar el camino a seguir”.

La gigante farmacéutica reconoció “el aumento significativo de las hemorragias”, pero también insistió en la reducción del riesgo cardiovascular demostrada por el vorapaxar en los pacientes que ya tuvieron una incidencia cardíaca.

FUENTE: http://bit.ly/GPY3yB

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