La humanidad podría quedar desprotegida frente al embate de numerosas enfermedades debido a la progresiva resistencia que las bacterias desarrolan frente a los antibióticos, estima la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esta resistencia de las bacterias a los antibióticos podría “poner en fin a la medicina moderna tal y como la conocemos”, dijo Margaret Chan, directora general de la OMS, en una conferencia de expertos en enfermedades infecciosas celebrada en Dinamarca.

Ahora estos medicamentos se prescriben para tratar un amplio abanico de enfermedades, incluso aquellas más difícil de vencer, como la tuberculosis. Cuando se descubrieron los antibióticos, estos representaron un gran avance para la humanidad, ya que los enfermos dejaron de morir a causa de las heridas o por las inflamaciones causadas por las bacterias tras las intervenciones quirúrgicas.

Sin embargo, el futuro no parece tenernos reservado nada bueno. Según la jefa de la OMS, nos abocamos a una era “post-antibiótica”, en la que las bacterias serán completamente resistentes a los antibióticos, venciendo todas nuestras armas. “Dolencias tan comunes como la inflamación de garganta o un rasguño en la rodilla de un niño podría volver a ser letales”, alerta Chan.

Según la directora de la OMS, la ineficiencia progresiva de los antibióticos impedirá acometer ciertas operaciones, por arriesgadas e inviables, así como ciertos tipos de tratamiento de cáncer.
El abuso de antibióticos tiene la culpa

En su discurso la directora general apuntó como causa de un futuro tan oscuro el así llamado abuso de los antibióticos. Muchos países desarrollados con una amplia red de instituciones médicas abusan en muchas ocasiones de estos medicamentos de forma excesiva.

Por ejemplo, según datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., el uso de antibióticos de amplio espectro (fluoroquinolonas) que se prescriben en hospitales estadounidenses, pasó del 41% al 77% entre 1995 y 2001. Los médicos los prescriben para curar infecciones respiratorias agudas que no suelen ser causadas por bacterias, verdadero objetivo del antibiótico.

El informe del ministerio estipula que el abuso de estos medicamentos, el consumo de los cuales asciende a tres toneladas por año, hará que las fluoroquinolonas, destinadas a combatir las enfermedades resistentes a los antibióticos, pierdan su ‘poder’.

A ello se une el hecho de que muchas personas usan antibióticos sólo porque el tratamiento es más rápido que con remedios menos potentes. Según los expertos, al curar un resfriado común con este tipo de medicamentos fuertes, los microbios aprenden a combatir el remedio.

Ambos factores contribuyen a la resistencia de las bacterias a nivel mundial, ya que ahora el movimiento de personas a nivel planetario resulta más fácil que en cualquier otro momento de la historia. Chan asegura que los hospitales se han convertido en “invernaderos para patógenos de alta resistencia”, lo que “aumenta el riesgo de que la hospitalización cause la muerte del paciente”.

Según ella, la tasa de mortalidad de los pacientes contaminados por tales patógenos de alta resistencia últimamente ha aumentado al 50%. El caso más claro es de la tuberculosis, una enfermedad que pasó a ser curable tras el descubrimiento de los antibióticos. Chan precisó que “de los 12 millones de contagiados en 2010, unos 650.000 tuvieron patógenos multirresistentes” y advirtió que el tratamiento de tales casos resulta “extremadamente difícil”, tóxico y caro, lo que significa que sólo el 50% recobrarán salud.

FUENTE: http://bit.ly/FPnuA3

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